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GUIÓN PARA LA PRESENTACIÓN DEL INFORME ANUAL DEL DEFENSOR DEL PUEBLO
ANDALUZ DE 2005 ANTE LA COMISIÓN DE GOBIERNO INTERIOR Y DERECHOS HUMANOS
Sevilla, 20 de Septiembre de 2006
Sra. Presidenta, Señorías:
Dado que este año coincide con ser el último del mandato que
se me encomendó por esta Cámara, quisiera distribuir mi intervención en este acto parlamentario en
dos bloques: el primero de ellos comprenderá una descripción general de la actividad de la
Institución y de los principales problemas que nos han hecho llegar los ciudadanos a lo largo de
este ejercicio y, en el segundo, intentaré esbozarles un resumen sobre el trabajo realizado en este
mandato por el equipo que asumió la responsabilidad de la Institución en diciembre de 2001.
1. DATOS ESTADÍSTICOS
Comenzaré como es habitual por aproximarles el resultado de la
actividad del Defensor del Pueblo Andaluz en el ejercicio de 2005, sobre datos estadísticos:
Desde un punto de vista numérico, resaltar que durante este
ejercicio se ha mantenido la progresión de años anteriores en cuanto al número de quejas recibidas,
que ascienden a 5.262, el 6% más que el año anterior, superándose por primera vez el número de
cinco mil quejas, lo que sigue poniendo de manifiesto la confianza que mantiene la ciudadanía en
esta Institución, tras dos décadas de funcionamiento.
Asimismo, destacar que el porcentaje de quejas admitidas se
sitúa en el 64%, que se eleva al 71% si tenemos en cuenta las 7.591 quejas tramitadas en el año.
Durante el ejercicio 2005 se ha mantenido también la
progresión de otros años respecto a las consultas atendidas directamente por la Oficina de
Información de esta Institución que han sido 6.594, lo que supone una media de 27,1 consultas
diarias, un 11% más que en el anterior. Significarles, asimismo, que el porcentaje mayoritario de
usuarios de este servicio siguen siendo mujeres, que han supuesto el 52% del total de las personas
consultantes.
Otro aspecto destacable, un ejercicio más, es el del aumento
de la comunicación que se establece entre esta Institución y la ciudadanía a través de Internet.
Por esta vía se han formulado, en el año 2005, 1.453 quejas, 2.268 consultas y se han retirado
130.215 informes. Estos datos ponen de manifiesto con rotundidad que las nuevas tecnologías
constituyen un instrumento esencial o indispensable para el Defensor del Pueblo Andaluz en sus
relaciones con la ciudadanía.
2. CUESTIONES DESTACADAS ENTRE LOS MOTIVOS DE QUEJA
Respecto al comentario que merecen las materias concretas
expresadas en las quejas, en materia de
EDUCACIÓN, nos sigue preocupando una situación que se viene
reiterando y con respecto a la cual esta Institución no deja de manifestar su preocupación por los
graves perjuicios que origina en el efectivo acceso a este derecho.
Nos referimos, en concreto, al problema de la
violencia escolar y su correlato más significativo: la
conflictividad en las aulas. Venimos expresando públicamente la necesidad de abordar esta
cuestión con la seriedad que merece un asunto de tanta trascendencia educativa y social. Y es que,
a la vista de las quejas recibidas durante el año 2005 denunciando situaciones de quiebra de la
convivencia escolar, podemos decir que la conflictividad en los centros docentes ha dejado de ser
un mero problema emergente para convertirse en uno de los principales retos de presente del sistema
educativo. Recientes estudios vienen a confirmarnos en este diagnóstico que no siempre fue buen
comprendido.
A este respecto, y por lo que a los poderes públicos se
refiere, debemos decir que la situación está evolucionando rápida y positivamente en los últimos
años en cuanto a medidas concretas de respuesta adoptadas por las autoridades, entre las que
podemos destacar, el Plan Andaluz para la Cultura de Paz y No Violencia, materializado a través de
los proyectos "Escuela: Espacio de Paz", que ha supuesto un paso importante en el proceso de
creciente intervención de las autoridades educativas en los problemas convivenciales de los centros
andaluces.
No obstante, los resultados de estas medidas sólo se
percibirán a medio o largo plazo. Por ello, consideramos necesario que se arbitren medidas que
puedan resultar efectivas a corto plazo y sean capaces de solventar los conflictos puntuales de
convivencia que pudieran surgir en cualquier centro docente, sin necesidad de tener que acudir
exclusivamente a la aplicación sistemática de medidas sancionadoras o correctivas por parte de las
comisiones de convivencia, que, en muchos casos, se están demostrando inútiles para solventar estos
problemas.
En este sentido, creemos que una medida que podría resultar
especialmente útil para afrontar estos conflictos, sería la aplicación de técnicas de mediación
como alternativa o complemento a las correcciones o sanciones disciplinarias. Además, en el caso de
centros que soportan niveles de conflictividad excesivos creemos imprescindible que puedan ser
objeto de un análisis externo por parte de expertos, que permita poner de manifiesto posibles
errores de funcionamiento y proponer mejores prácticas.
FIN