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MANUAL PARA EL EJERCICIO DE LOS DERECHOS LEGALMENTE
RECONOCIDOS
PRESENTACIÓN
Si quisiéramos destacar cuál ha sido el mensaje principal que la Institución del
Defensor del Pueblo Andaluz ha querido ofrecer a la ciudadanía en sus casi veinte años de andadura,
hablaríamos sin duda de Derechos y Libertades; de esos derechos y libertades que, en cuanto
ciudadanos, ostentamos.
El sentido de este empeño divulgativo —en el que me he volcado personalmente con un afán
especial— es bien claro: sólo conociendo el contenido y el alcance de nuestros derechos y
libertades seremos hombres y mujeres conscientes de su disfrute y, por ello, ciudadanos
responsables a la hora de reivindicarlos.
Detrás de la tramitación de cada queja o con motivo de cualquier actuación que desarrolla la
Institución hemos querido poner un sentido didáctico y de promoción de nuestros derechos y
libertades. Podemos decir que cada escrito que dirigimos a una persona persigue un mensaje
aprehensible y divulgativo que aspira a impregnar un profundo sentido cívico en la relación creada
entre el Defensor y la persona que acude para proteger sus intereses ciudadanos. De la mano del
expediente de queja, surge una comunicación que va más allá de una concreta reclamación,
pretendiendo mostrar el alcance y el contenido de las garantías que la Constitución reconoce.
Sin embargo, estas actuaciones singulares necesitan fórmulas mucho más decididas y extensas
que consigan llegar a muchos hombres y mujeres, precisamente aquéllos que, por sus condiciones
sociales, se muestran más alejados del conocimiento de sus derechos y de las vías o recursos que
disponen para hacerlos valer. Con tal estrategia pensamos que esa divulgación más general debía
apoyarse en materiales adecuados que pudieran hacerse llegar, sin especiales dificultades, hasta
muchos sectores de la sociedad, con un contenido que procurara ofrecer un panorama integral, pero a
su vez bien sistematizado, del conjunto de derechos y libertades que ostenta la ciudadanía y
especialmente concebido a partir de la experiencia concreta de la Institución.
A la hora de desarrollar este ansiado proyecto, han sido muchas las dudas que nos han
surgido, así como las cuestiones que hemos tenido que ir resolviendo, para dar forma y contenido a
este Manual. Hemos pretendido aunar objetivos aparentemente contrapuestos, ya que debíamos ofrecer
un contenido integral y generoso de los derechos y libertades constitucionales, a la vez que una
exposición sistematizada y orientada a un uso cotidiano. Del mismo modo, ha sido necesario
compaginar un caudal inagotable de posibles materias y temas a abordar con un desarrollo normativo
prolijo y, a veces, farragoso, frente a la conveniencia de destacar los aspectos más fundamentales
y expresados de manera sencilla y aplicable al quehacer habitual de la ciudadanía.
Estas cuestiones previas se han resuelto con un criterio esencialmente pragmático, lejos de
cualquier pretensión doctrinal o dogmática, pero procurando que sea útil al mayor número posible de
personas que pretendan una información u orientación básica para resolver o encauzar, al menos, las
problemáticas más comunes que pueden afectar al ejercicio de sus derechos en la práctica. Nos hemos
basado, como decimos, en nuestra experiencia cotidiana en cuanto a las quejas y consultas más
habituales que nos hacen llegar los ciudadanos y ciudadanas de Andalucía, así como en aquellos
aspectos del ejercicio de estos derechos que inciden en las relaciones de éstos con las
Administraciones Públicas.
Con estas premisas hemos abordado, agrupados en tres bloques temáticos, el desarrollo de
veinticuatro derechos que hemos considerado los más usuales y de más frecuente ejercicio por la
ciudadanía frente a la Administración. Con una sistemática que facilite su utilización de forma
individualizada para un derecho concreto, o bien, de forma relacionada, con otro u otros derechos
del mismo o diferentes bloques temáticos. En definitiva, se trata de poner al alcance del mayor
número posible de ciudadanos y ciudadanas de Andalucía una guía práctica que les facilite el
conocimiento y ejercicio de sus derechos, así como les oriente sobre cómo actuar y dónde acudir en
caso de que consideren lesionados o vulnerados esos derechos.
Por otra parte, tras este proyecto destila una idea: en la sociedad globalizada en la que
vivimos inmersos no puede perderse la perspectiva de los derechos que, individual o colectivamente,
corresponden a la ciudadanía; y ante tanta universalización y magnitudes mundializadas, hemos de
reivindicar el conocimiento y ejercicio de esos derechos como fundamentos sólidos sobre los que
construir esa sociedad global que haga extensivos sus beneficios a todos los seres humanos del
planeta.
Si con esta publicación conseguimos, finalmente, el objetivo que nos habíamos propuesto de
orientar y guiar a la sociedad andaluza en el conocimiento y ejercicio de sus derechos, habremos
contribuido al cumplimiento de la tarea que estatutaria y legalmente tiene encomendada esta
Institución. Y, del mismo modo, habrá quedado sobradamente compensado el esfuerzo y dedicación que
todo el personal del Defensor del Pueblo Andaluz ha puesto para dar a luz a esta obra, que tiene
por destinatarios a todos los ciudadanos y ciudadanas de Andalucía.
Para finalizar, quiero agradecer la colaboración prestada por la Junta de Andalucía, a través
de sus Consejerías y organismos por enviarnos, en algunos casos, correcciones y sugerencias que han
sido oportunamente incluidas en los capítulos correspondientes.
Asimismo, y de forma especial, queremos agradecer la colaboración desinteresada que han
prestado a este proyecto la Caja General de Ahorros de Granada y la Caja de Ahorros San Fernando de
Sevilla y Jerez, sin cuya financiación no hubiera sido posible la divulgación que nos proponemos.
La respuesta ofrecida a la Institución del Defensor del Pueblo Andaluz por estas entidades
financieras andaluzas evidencia, con la claridad de los hechos, un sentido de servicio público y de
atención a los intereses generales que sirve de magnífico precedente para muchos proyectos de
carácter social que puedan surgir en el futuro.
Gracias a todas y a todos. Y buen uso del Manual para quienes accedan a estas páginas que no
son sino el relato de los derechos y libertades sobre los que queremos construir un modelo de
sociedad democrática y justa. Una sociedad de personas responsables, formadas, conscientes; en
suma, plenas de ciudadanía.
Andalucía, Junio de 2002
José Chamizo de la Rubia
Defensor del Pueblo Andaluz
FIN