
Cualquier persona puede dirigirse al Defensor del Menor de Andalucía planteándole sus problemas o inquietudes, o presentándole una queja o denuncia sobre alguna cuestión que afecte a los derechos de niños, niñas, y jóvenes.
No existe ninguna limitación en el acceso al Defensor del Menor por razón de la nacionalidad, la raza, la religión, el sexo o el lugar de residencia de la persona que solicita sus servicios. Ni siquiera por razón de la edad, ya que las personas menores pueden dirigirse directamente a la Institución sin necesidad de que medie o le represente una persona adulta.
Sus actuaciones son totalmente gratuitas y no requieren de ningún formalismo especial.